Ramón me envía este enlace del Instituto Cervantes en el que el autor se pregunta quién es el Manuel Méndez de Andés que tradujo “El guardián entre el centeno” de Salinger, en 1961, bajo el (para mí) mucho más acertado título de “El cazador oculto”. No sé si alguien (algún friki…) sabe algo. Aunque conocía la existencia de esa traducción y del nombre o seudónimo de su autor, nunca he podido confirmar si era alguien relacionado con los MdA de la villa:
http://cvc.cervantes.es/trujaman/anteriores/marzo_03/13032003.htm
He recibido noticias de la reunión de Colombres (espero que alguien me echara de menos). En cuanto encuentre fuerzas, este blog dejará de ser (tan) amable.


Pués yo no he tenido noticias de la mencionada reunión en Colombres….. y me muero por volver a Luarca y ver cómo va todo. Ahora lo tengo más dificil, pero no dejaré de intentarlo. Volveré a ver V.E. Un abrazo.
Lo de Colombres ha sido un poco aquí te pillo aquí te mato, nada “oficial”… Yo no pude ir tampoco. Si hacemos de nuevo una reunión como lo del año pasado, lo publicaré en el blog. Gracias por tu interés. Abrazo.
Esto lo encontré yo cuando me da por perder el tiempo investigando por esos mundos procelosos de internet. Y teniendo en cuenta que:
-Manuel Méndez de Andés hijo fué el 2º hijo de la familia (el guapo), despues de Esther, que habia nacido con el siglo (año 1.900). Los hijos, en aquellos tiempos, se llevaban poco entre sí, así que pon que nació en 1902-1903.
-Parece ser que los niños de la familia hablaban ingles. Al menos Esther lo hacia perfectamente, lo hablaba, lo escribía y lo leía. De hecho, parece ser que hasta tuvo un pretendiente inglés en sus años de viudez (aún muy joven).
-Creo que fué Manuel el que despues del bajón económico de la familia se fué a Argentina, donde se casó con una chica de origen asturiano, llamada Tita (diminutivo de Odette? Sale en la esquela de Esther como viuda de Mendez de Andés). Un pajarin me contó que en una de las ofertas de compra que tuvo la casa, se dijo que el principal escollo para llevar a cabo dicha venta era “una señora de la familia que estaba en Argentina…”
-La traducción es de 1961, con lo que perfectamente pudo hacerlo él, me refiero por edad y todo eso, aunque no tengo ni idea a que pudo dedicarse, laboralmente hablando, si al final resulta ser la misma persona.
-Todo esto que cuento son elucubraciones mias, que yo ni conozco a la familia ni soy agente del Cesid. Lo pongo para evitar que nadie piense que invado intimidades ni nada parecido. Por si acaso.
En cuanto a la semi-reunión de Colombres, lo dicho, un “aqui te pillo, aqui te mato”. Parte de los habituales estuvimos en la Feria del Indiano, y tomamos mojitos (yo, para ser original, margaritas), comimos divinamente y nos reimos mucho. Vimos casas indianas que ya conociamos (pero nunca cansamos de hacerlo), conocimos a Alejandro Braña, fotógrado y autor reconocido de libros sobre arquitectura indiana (ya nombrado en este blog) y hablamos, hablamos, hablamos…
Y una cosa, solamente: puedo dar fé que los del 12-J (y la parte que estuvimos en Colobres) somos gente ABSOLUTAMENTE NORMAL, con profesiones liberales unos, funcionarios otros, que tenemos una afición y una admiración común por las casas indianas. Ni somos unos frikis,ni nos dedicamos a allanar ninguna propiedad, al menos yo no lo he hecho en mi vida, y no creo que con la edad que tengo lo vaya a hacer en un futuro. A mi, donde no se me invita a entrar o no se me franquea la entrada abiertamente y sin cortapisas, no entro. Lo digo porque parece que “todavia hay clases” y hay ciertas cosas vedadas a quienes no pertenecemos a la élite. Villa Excelsior la pude ver unas cuantas veces desde la verja cerrada de la entrada. La primera (y visto lo visto, con las susceptibilidades que parece ser flotan en el aire, igual es la última) vez que la pude ver por dentro fué con permiso de quien tenia potestad de hacerlo. A partir de ahí, a mi, que me registren. Y creo que tambien se puede registrar a los demas que estuvimos allí. Y si molestan ciertas cosas, no sé si los propietarios actuales, (que parece ser tienen conocimiento de este blog y lo siguen con atención), saben que existen unas empresas llamadas DE SEGURIDAD, que a cambio de un dinerillo respetable ofrecen sus servicios para salvaguardar propiedades de cualquier tipo de intromisión, sobre todo de quien pudiera entrar a robar, vandalizar o hacer fiestas esotéricas dentro de la casa,por poner un ejemplo idiota, que no es nuestro caso. Estan en su derecho, faltaria más, de no querer que aquello se convierta en una romeria. Pero tienen que darser cuenta de una cosa: Villa Excelsior, La Torre dos Moreno, las Torres de Donlebún, el Palacio de los Trenor…son edificaciones singulares, llamativas, señoriales, impresionantes. Pedir que esas compras y las futuras rehabilitaciones pasen completamente desapercibidas, no ya para el conjunto de la sociedad, si no para estudiosos, profesionales o simples aficionados, es pedir peras al olmo. O eso, o tener cierta candidez. Admiro y aplaudo que exista gente en estos tiempos con la sensibilidad necesaria de querer conservar estas edificaciones y otras, en vez de levantar momotretos horrendos que hieren la vista, y que sepan conjugar esa sensiblidad, el buen hacer y obviamente la rentabilidad económica imprescindible para amortizar los inmensos desembolsos económicos que
exigen estas puestas al dia. Pero por favor, no pidan que miremos para otro sitio, que no estemos pendientes de las obras, que nos olvidemos de la villa. Porque para eso mejor seria que hubiesen comprado el edificio de la Pensión Paca.
Un aplauso gigantesco para Mariam!! Qué arte tienes para decir lo que todos pensamos!! Sobra decir que apoyo férreamente lo que has dicho.
No hemos podido ir a Colombres, pero para la próxima estaremos allí como clavos :)
Besillos pasados por agua, que menudo verano/invierno estamos teniendo…
Eso de ABSOLUTAMENTE NORMALES…………………………………..
Jajajajajajajajajajajajaja
Muxu
Bueno, vamos a dejarlo en normales a secas, ja,ja,ja.
Besinos, guapa.